
Este fin de semana he podido leer con calma una revista catalana que me ha parecido sumamente interesante, la había ojeado, pero no habia tenido tiempo de leerla con la clama merecida, en el numero de este mes hay un articulo que creo merece la pena leamos con calma, os lo recomiendo, pues puede dar pie a pensar y debatir.
Por eso me he permitido la libertad de traducirlo:
Espero lo disfruteis
CATALUÑA NO SE CALIFORNIA
Lluis Tolosa Sociologo.
Revista CUPATGES (Abril - Mayo 09)
www.cupatges.com
Mi último viaje por Napa Valley me ha hecho reflexionar sobre la promoción del turismo del vino en Cataluña. Por situarnos, Napa Valley se a una hora de coche de San Francisco, el valle tiene una extensión de sólo 48 kilómetros y la primera bodega fue creada por Robert Mondavi el año 1965. Pero hoy ya son mas de 300 bodegas, que cada año reciben 8 millones de visitantes y son una de las principales atracciones turísticas de California después e Disneylandia.
Nosotros tenemos 12 denominaciones de origen alrededor de una ciudad de referencia mundial, como es Barcelona. Tenemos tradición vinícola desde hace 2.000 años, y conservamos un patrimonio arquitectónico, artístico, cultural y etnográfico de los mas importantes de la cultura del vino al mundo, pero no hemos conseguido despertar este interés por el turismo del vino, ni entre los visitantes extranjeros ni entre los mismos catalanes, ni hemos conseguido convertir el enoturismo en el excelente fuente de ingresos que es para California.
Alguien me dirá que lógicamente Cataluña no se California, y es evidente que no, pero dejadme que os comente primero por qué me parece que California es California:
1 Gran parte de las bodegas de Napa Valley están dispuestas una al lado de la otra a lo largo de la carretera principal, con rótulos, jardines y fachadas bien cuidadas, con entradas y aparcamientos bien acondicionados, bien organizado para atraer visitantes. Con el convencimiento que atraen a mas gente, efectivamente, la carretera principal de Napa Valle.: intensamente transitada por coches que entran y salen de una y otra bodega en una imagen similar a las decenas de zapaterías y tiendas del Portal del Ángel de Barcelona, que atraen riadas todos los sábados.
2 Las bodegas de Napa Valley no tienen ningún complejo en cobrar 24 Dólares a cada visitante, porque entienden que el turismo del vino es un turismo cultural, una actividad de estatus, mientras nosotros tenemos aún debates: sobre la rentabilidad del turismo del vino, sobre la conveniencia de cobrar o no 3 euros por visita, preocupados para abrir tres botellas para hacer la cata que todo el mundo espera, angustiados por sí se llevarán una caja de vino al acabar la visita.
3 En Napa Valley es difícil encontrar una botella de vino por debajo de los 20 dólares. Nada de toneles con olor a humedad para llenar la garrafa, nada de botellas de vino joven sin etiqueta, nada de botellas de vino a 3 euros. Napa Valley es una marca de prestigio, así se autovaloran y así son valorados.
4.Las bodegas de Napa Valley disponen generalmente de tienda propia y son de una visión comercial extraordinaria. Y no sólo tienen a la venta los vinos de la bodega, sino todo tipo de artículos relacionados con el vino, desde decantadores, fotos enmarcadas, calendarios, camisetas, gorras, juegos de aromas y otros souvenirs de Napa Valley, hasta aceites,dulces,chocolates, licores y decenas de productos de gourmet. Y al lado de cada una de estos productos, una amplía selección de libros de vinos, aceites, chocolates, recetas, etc.
5. Además, muchos de los pueblos de Napa Valley gozan de magnificas tiendas de vino donde encontrar una amplia selección de botellas, y resulta sorprendente el conocimiento de la zona y de las marcas que en general tienen las personas que atienden las tiendas donde entré, así como la gran cantidad de fichas informativas que acompañan las botellas, tan amplias y completas y bien documentadas, que nos podríamos pasar toda la tarde investigando, probando y lógicamente comprando
6. Muchos de estos pueblos tienen también excelentes librerías, con una diversificada oferta de libros, y con secciones enteras dedicadas a libros sobre los vinos de Napa, fácilmente mas de 50 títulos diferentes: libros de cata, guías turísticas, libros monográficos de las bodegas mas importantes, biografíes de sus emprendedores, libros fotográficos del paisaje de la vid, estudios sobre climatología y cultivo de la vid, y un largo etcétera que queda muy lejos de lo que tenemos aquí.
7. La misma visita a las bodegas de Napa Valley está dirigida por personal altamente cualificado. Nada de estudiantes de turismo en prácticas, que la suerte podría haber llevado a la recepción de un hotel o al mostrador de una agencia de viajes, sino personal formado en màrqueting del vino, con titulación de Wine Máster, con una amplía y completa formación en viticultura y vinicultura, con un excelente nivel de explicaciones a pie de vid, en la nave de elaboración y en la sala de cata que aún no me he encontrado en mas de un centenar de visitas a bodegas catalanes y españolas.
8.Además, la forma de hablar del vino en California es absolutamente divulgativa, entendedora y entusiasta para cualquier persona de cualquier nivel. Cualquier norteamericano y cualquier extranjero, experto o principiante, pueden pasar un magnífico día de enoturismo aunque no tengan ni idea de vino. Las explicaciones se hacen con toda naturalidad, como una diversión, como quién va a los Universal Studios a gozar de los dinosaurios, y los visitantes viven el día como una experiencia de estatus y a la vez distendida, fácil y próxima.
9. Napa Valley tiene una oferta de alojamiento, gastronomía y actividades de ocio perfectamente coordinada y compartida, que permite planificar perfectamente estancias de una semana completa. Nosotros apenas conseguimos estancias de fin de semana y a menudo sólo de domingo, y ya he comentado alguna vez como algunas casas de turismo rural sufren cuando en un puente se encuentran que el segundo o tercer día los clientes marchan porqué ya no saben qué hacer.
10 Y finalmente, los norteamericanos son extremadamente educados y simpáticos. Soy muy críticos con algunos aspectos del sistema norteamericano, pero hay que reconocer que el sistema de propinas, su mentalidad comercial y emprendedora, su propia calidad de vida, su sentido de la comunidad, y la seguridad que da pertenecer a una sociedad de éxito los hace relacionarse mas abiertamente, y os tengo que decir que este aspecto es posiblemente lo que posibilita los nueve anteriores. Podría ser.
