Hoy quiero reflexionar sobre el Proyecto "Saborea España", un proyecto que creo conveniente y oportuno aunque no se si es del todo convincente.
Creo que faltarn actores en el mismo para realmente posicionar España dentro del sector enogastronómico.

Leyendo la
nota de prensa hay algunos datos que no se si son del todo correctos y que me permito poner en duda no por el dato en si que desconozco al no existir un observatio específico de este segmento de mercado, sino por el hecho de pensar que cualquier persona que indica en sus motivos de viaje a España el pensar que ya es un turista enogastonomico en potencia.
Si es asi, creo que deberíamos considerar que todos los turista que vienen a nuestro país son subsceptibles de ser consumidores de nuestros productos, pues todos comen y todos acostumbran a valorar nuestro nivel de servicio en comidas como realmente bueno y satisfactorio.
Creo que todos somos turistas enogastronómicos en mayor o menor grado, pero tambien considero que hemos de tener claro que tipo de turismo perseguimos con esta actuación. Siempre he dicho que es un turismo perverso, es un arma de doble filo. de ser un turimos cultural, responsable y sostenible a caer en lo chavacano y vulgar hay un paso.
¿Que turismo gastronómico perseguimos? ¿Buscamos Turistas o Gastronómodas?
De todas formas celebro la iniciativa como pocos, es un paso mas en un proceso complejo, pero creo que debieramos ir mas alla. Si lo centramos solo en promocionar la asistencia a los museos gastronomicos que son los restaurantes podemos caer en errores tal vez estratégicos. Pues no tienen suficiente capacidad, sus obras son efimeras por lo que sus visitas tambien lo pueden ser.
Los cocineros son pintores que pintan paisajes en sus cuadros, pero una vez desaparecidos sus obras mueren con ellos. No son Dalis o Picassos
De todas formas me encanta la idea de que Ferran Adriá siempre vaya un paso por delante y saque de su chistera
proyectos como el que codirige con Esade.
Creo que es el mayor aliado de nuestra gastronomia, no solo por su obra, sino por sus ideas y empuje, por su liderazgo indiscutido, por su afan de arrastrar y de intentar cambiar las cosas.
Vaya por delante nuestra admiración mas que como cocinero como empresario y genio comprometido con su país y el mundo que le rodea.
Si volvemos a confundir el tocino con la velocidad creo que podemos errar el tiro.
No podemos confundir el hecho de que nuestra gastronomia solo se muestra en los platos... los italianos y franceses presumen de sus productos y de sus platos.
Los franceses ensalzan tambien sus restauradores. Pero el producto francés va mucho mas alla se entremezcla con paseos en bicicleta, canales fluviales, etc,etc...
Estan mas abiertos al turismo. Nosotros, ¿estamos preparados para enseñar no solo bodegas sino la cultura y las leyendas que hay en todas y cada una de nuestras joyas?
En los actores de este nuevo proyecto observo que hay territorios y restauradores, ¿no hace falta ver otras visiones a este turismo tan poliedrico, tan sumamente complejo?
Desde aqui nos brindamos a apoyar cualquier paso que se de en favor de esta cultura que trasciende lo efimero para quedarse en nuestros recuerdos. Pero reivindicamos la conveniencia de que esos proyectos se enriquezcan con otros pareceres y saberes. Si realmente queremos ser
innovadores creo que es vital para el éxito del mismo.
Nos gustaria conocer vuestra opinión, siempre es enriquecedora
